Bienvenidos a mi diario de viajes! Cada viaje es una historia, y cada foto, una forma de recordarla. En esta sección, voy a abrir el telón para contarte mi experiencia detrás de cada imagen. Aquí, encontrarás no solo fotos de mis viajes, sino también los detalles, consejos y anécdotas que me ayudaron a llegar a cada lugar. Mi meta es que esta información te sirva para planificar tu propia aventura. ¡Vamos a explorarlo!

Vayamos a Reino unido y Republica de Irlanda
Londres es una ciudad que te exige una planificación meticulosa para poder abarcar su vasto universo de actividades. Y yo, que amo los desafíos, me preparé a conciencia: estudié las líneas del Underground para optimizar cada combinación. Aún así, hay algo de mágico en perderse en ella; cada callejón y cada rincón esconden una belleza inesperada que vale la pena descubrir. Para organizar mi ruta, una de las herramientas que me resultó invaluable fue molaviajar.com.
Mi estadía se dividió en dos etapas con alojamientos en Airbnb. Primero, me instalé en la zona de Vauxhall, al oeste de la ciudad, y luego, para reducir costos, me mudé a Whitechapel, un barrio un poco más alejado del corazón londinense. Para moverme, la Oyster Card fue mi mejor aliada, permitiéndome viajar cómodamente entre las zonas circulares de la ciudad.
Dos días intensos con el London Pass
Para aprovechar al máximo mi tiempo, adquirí el London Pass. Esta tarjeta te da acceso a más de 80 atracciones y fue mi pasaporte a un maratón cultural. En solo 48 horas, logré conocer:
Los estadios del Arsenal y del Chelsea, cumpliendo un sueño futbolero.
La icónica London Tower y el majestuoso Tower Bridge.
Un relajante crucero en el Támesis.
El elegante Palacio de Kensington.
Y la vista panorámica desde The Shard, el edificio más alto de Europa occidental.
Un regreso relajado para explorar a fondo
Mi primer paso por Londres fue intenso, ya que luego partí a Dublín y Edimburgo. También hice una breve parada de un día en York, una ciudad histórica y pintoresca que bien pudo haber sido la capital del país.
Tras esa primera etapa, volví a Londres para quedarme cinco días más. Esta vez, la idea no era correr. Me dediqué a disfrutar de sus museos gratuitos, a perderme en sus calles y a sumergirme en su vida local. También tuve la oportunidad de visitar el parque temático de Warner Bros de Harry Potter, una experiencia inolvidable. Disfruté de sus pubs, sus cervezas, su vibrante vida nocturna y su increíble comida multicultural.
Para cerrar este segundo paso, visité el famoso Sky Garden, un roof top gratuito en el "walkie-talkie" con vistas espectaculares de la ciudad. La clave para entrar es reservar la entrada con antelación, ya que los cupos son limitados.
Sin duda, volvería a Londres muchas veces más. Me queda pendiente ver un partido de la Premier League y conocer otros castillos, palacios y ciudades icónicas como Cotswolds, Oxford, Liverpool y Mánchester.






La isla esmeralda que me robo el corazón; Republica de Irlanda e Irlanda del Norte (UK)
Antes de mi viaje, mi conocimiento de Irlanda se limitaba a su famosa cerveza y al Día de San Patricio. No tenía idea de la magia que me esperaba. En cada paso y en cada nueva experiencia, la "isla esmeralda" me enamoró por completo, desde la capital Dublín hasta los acantilados de Moher y los paisajes de Irlanda del Norte.
Durante los cuatro días que me alojé en el hostel Abbey Court en Dublín, pude moverme con facilidad usando micros, trenes y excursiones. Siendo una isla con distancias cortas, una opción era alquilar un auto, pero preferí dejarme llevar y disfrutar del viaje, sobre todo porque no tenía licencia internacional y el reto de manejar por el lado opuesto era algo que no quería afrontar en primera vez. (Un dato útil: la moneda, al ser parte de la Unión Europea, es el euro, y las pintas de cerveza se pueden conseguir entre 2,5 y 4 euros).
Los lugares que me dejaron sin aliento
Mi objetivo principal era sumergirme en los paisajes que tanto había visto en el cine y la televisión. Fui a Wicklow & Glendalough, el valle que sirvió de set de filmación para la serie Vikingos. También me aventuré a los Acantilados de Moher, uno de los más famosos de Europa. En la costa, conocí la vibrante ciudad de Galway y, por supuesto, no pude dejar de visitar las icónicas fábricas de la cerveza Guinness y el whiskey Jameson.
En el fascinante territorio de Irlanda del Norte, exploré sus antiguos castillos y dos de sus atracciones más importantes, famosas por ser escenarios de películas como Harry Potter y la serie Game of Thrones.
Pero la magia de este país no se limita a sus paisajes. Su gente es increíblemente amable, sus cervezas son riquísimas y sus pubs te transportan a otra época. Las historias de duendes, gigantes y vikingos que se escuchan en cada rincón te dejan con ganas de más. Sin dudas, Irlanda es un lugar que supera todas las expectativas.


Escocia: Un sueño hecho realidad en las Tierras Altas
Conocer Escocia fue, sin duda, cumplir un sueño. Siempre había imaginado sus paisajes a través de películas y series, pero nada se compara a la experiencia de ver las Highlands en persona. Recorrer sus pueblos medievales y sus castillos llenos de historia, desde la capital Edimburgo hasta el mítico Loch Lomond y los majestuosos valles de Glen Coe, hace que cada segundo de viaje valga la pena. Su naturaleza, su música y su folclore son la esencia de esta tierra mágica.
Estrategias de viaje en las Tierras Altas
Para los cinco días que pasé en Escocia, me organicé estratégicamente para optimizar mi tiempo. Me alojé en un Airbnb en la parte antigua de Edimburgo, lo que me permitió estar cerca de los principales puntos de interés de la ciudad. Para explorar el país, opté por contratar excursiones que cubrieran los lugares que más me interesaba conocer y fotografiar. (Un consejo útil: la página masedimburgo.com fue una guía invaluable para la planificación).
Recorriendo Edimburgo y sus alrededores
Dentro de la ciudad, realicé y recomiendo dos tours que me encantaron:
El free tour de Harry Potter, que te lleva a los lugares que inspiraron a la autora a crear su mundo mágico.
El fascinante tour de los fantasmas.
Además, muchos de los museos de la ciudad tienen entrada gratuita, y las vistas desde parques como el Holyrood Park y Salisbury Crags, son impresionantes y sin costo. Para viajar por el país, contraté excursiones como la del Lago Ness y la de las Tierras Bajas (aquí tienes dos enlaces recomendados: [enlace 1] y [enlace 2]).
Los paisajes de Escocia me recordaron mucho al sur de Argentina, con la diferencia de que aquí las montañas y los lagos guardan historias milenarias de guerras, clanes y hadas. Me quedé con ganas de volver para conocer la famosa Isla de Skye, ver un partido de la Premier League y perderme en otras ciudades.
Recuerdos que me llevé a casa
Además de las vivencias, me traje algunos recuerdos muy especiales. Me probé un kilt, su típica pollera, y compré una bandera del país y un pullover tradicional en Pitlochry, un hermoso pueblo que pasamos por el camino. Escocia me enamoró desde sus películas y ahora me tiene completamente cautivado por sus paisajes e historias.









Ahora sí, mí pais Argentina de norte a sur!
Llevo más de diez años recorriendo mi país y, aún así, sigo volviendo a los mismos lugares con ojos diferentes. Es fascinante cómo un paisaje se transforma con el tiempo, con las estaciones y con las experiencias que uno va acumulando. Cada regreso es un redescubrimiento, una oportunidad para ver un lugar que creías conocer bajo una nueva luz. Espero que la información de este blog te inspire a emprender tu propio viaje, a redescubrir lo conocido y a perderte en lo inexplorado. No dudes en consultarme lo que necesites; la mejor aventura es la que se comparte.
Norte Argentino: Un viaje que te toca el alma
El norte de Argentina es una experiencia que trasciende el paisaje. A lo largo de más de una década, he recorrido esta región de múltiples formas: en avión, en auto, con amigos y en pareja. Sin importar el viaje, siempre hay algo nuevo que descubrir. Sus vuelos suelen ser accesibles si se planifican con antelación, lo que lo convierte en un destino perfecto para una escapada tambien.
Aquí, la belleza va más allá de un paisaje de altura; está en sus pueblos originarios, en la calidez de su gente, en la exquisita comida hecha con amor y en el sabor de sus vinos y cervezas. Es la música sencilla de una guitarra en una peña lo que le da un condimento extra a la experiencia. Hay cosas que son difíciles de explicar, simplemente tenés que vivirlas.
Tucumán: Un refugio en la montaña
En mi paso por Tucumán, me alojé en un Airbnb en Tafí del Valle, en la zona de Ovejeria, un lugar ideal para desconectar de la ciudad junto a mi perro, Logan. Desde el patio, disfruté de vistas espectaculares y una de las noches más estrelladas que recuerdo. Exploré la Quebrada del Portugués y el Cerro Pelao, y las empanadas de Don José se convirtieron en mi debilidad. La vivacidad de sus paisajes verdes me hizo recordar, por un momento, la magia de Irlanda. Es, sin dudas, un lugar al que volvería.
Salta: Explorando en libertad
Cuando estoy en Salta, me alojo en casa de mi familia, pero en un viaje con amigos nos quedamos en el hostel Prisamata, un lugar perfecto para estar cerca de la calle Balcarce, que de noche se llena de peñas y turistas de todo el mundo.
Si bien las excursiones son accesibles, mi recomendación es alquilar un auto. Te da la libertad de explorar a tu propio ritmo, incluso si te perdés la historia detallada de un tour, los mismos lugareños te contarán los secretos de su tierra, lo que lo convierte en un motivo perfecto para entablar una conversación. Los destinos turísticos están a pocas horas de la ciudad, como Cafayate, al que también se puede llegar en colectivo (la tarjeta de transporte se llama SAETA). Otros imperdibles son San Lorenzo, ideal para una tarde en bicicleta, y la majestuosa Cuesta del Obispo de camino a Cachi. No podés perderte Punta de Flecha en la Ruta Nacional 40, la Quebrada de Toro y el Dique Cabra Corral, el segundo más grande de Sudamérica.
Jujuy: Viaje en el tiempo
Jujuy te transporta a pueblos detenidos en el tiempo, lo que los hace únicos. Mi favorito para hospedarme es Tilcara, un lugar con paisajes de altura increíbles. Desde ahí, podés moverte fácilmente a Maimará, Purmamarca, Humahuaca y Uquía, donde te recomiendo visitar la Quebrada de las Señoritas. No te olvides de la excursión al Hornocal, un lugar que te dejará sin aliento. Y si buscas una aventura única, sube la Cuesta de Lipán para llegar a las Salinas Grandes o aventúrate a conocer Iruya, un pueblo salteño que parece suspendido entre las nubes y al que se llega por Jujuy.
Espero que esta breve descripción te sirva como inspiración. La fotografía que verás en esta sección es un reflejo de lo que viví. Si querés más información, no dudes en preguntarme.






















Patagonia Norte: Una aventura que se renueva
Llamo "Patagonia Norte" a esta región que abarca desde Bariloche hasta San Martín de los Andes, pasando por Villa La Angostura, El Bolsón, Lago Puelo, Esquel y Trevelin. He tenido la suerte de visitarla en las tres estaciones: verano, invierno y otoño, y te aseguro que es un lugar que nunca cansa. Los vuelos a Bariloche suelen ser accesibles si se sacan con antelación. Además de volar, he viajado en mi propio auto y tambien camioneta dos veces y lo volvería a repetir.
Bariloche: Más que un destino
Para mí, Bariloche es un punto estratégico. Es una ciudad increíblemente completa que sirve como base perfecta para explorar los alrededores. En mis viajes, me hospedé tanto en varios Airbnb como también en el hostal Huella Andina, un lugar muy bien ubicado. Pero antes de ir a los lugares, quiero darte algunas recomendaciones gastronomicas: visitar la cafetería Mamuschka, probar las cervecerías Manush y Blest, y no perderse la imponente cervecería Patagonia KM24.7. Si te gusta la buena comida, El Boliche de Alberto es un clásico y La Alpina, y en Colonia Suiza se puede probar el curanto los miércoles y domingos. Dos platos que se quedaron grabado a fuego en mi es el goulash y el guiso montañés.
Bariloche también ofrece una variedad de trekkings y vistas espectaculares, como las del famoso Circuito Chico. Te recomiendo alquilar un auto para ir a tu propio ritmo, parando en las playas y miradores. El Cerro Campanario, con una de las vistas más hermosas del mundo según National Geographic, es un imperdible. También podés hacer actividades lacustres en Puerto Blest y la Isla Victoria, o subir al Cerro Tronador. El Cerro Tronador cuenta con las vistas desde el Ventisquero Negro un lugar irreal. La zona es tan extensa que incluso después de 5 visitas seguidas, todavía me falta conocer el Refugio Frey y subir al Cerro Otto.
La Ruta de los 7 Lagos: Un camino de ensueño
A solo una hora y 45 minutos de Bariloche se encuentra Villa La Angostura, una ciudad con variedad de actividades y trekkings para todos los niveles. Alquilar una bicicleta ahí es la mejor forma de sumergirse en la belleza de sus paisajes. Villa La Angostura es el punto de inicio de la famosa Ruta de los 7 Lagos (Ruta Nacional 40), que te lleva a San Martín de los Andes pasando por lagos como el Correntoso, Espejo, Escondido, Villarino, Falkner, Machónico y Lácar.
San Martín de los Andes: Un refugio entre montañas
San Martín de los Andes es el lugar ideal para relajarse y disfrutar de su arquitectura de cabañas, que te hacen sentir en medio de la montaña. En mis viajes, me moví en auto para conocer lugares como el centro de esquí Chapelco, la Isla La Islita y el mirador de la ciudad en Bandurrias y aún me queda más por recorrer en próximos viajes. Es un sitio perfecto para descansar y probar platos típicos como la trucha ahumada.
Fui breve en mi descripción, pero podés preguntarme lo que quieras si necesitás más información. Las fotografías que acompañan este texto son un reflejo de lo que viví en esta aventura patagónica.



























Patagonia Sur-Ushuaia: Mi viaje al Fin del Mundo
Llamo a esta zona la "Patagonia Sur", un rincón que abarca lugares como Ushuaia, El Calafate o El Chaltén, la capital del trekking. Pero hoy, quiero contarte de mi viaje a Ushuaia, la única ciudad que se encuentra del otro lado de la cordillera. Es un lugar mágico, construido en una montaña a los pies de la bahía del Canal de Beagle.
Invierno en Ushuaia: Paisajes de hielo
Mi primer viaje fue en invierno, una época bellísima, aunque algunos atractivos de la zona no están disponibles por la nieve. En esos seis días, me alojé en la Hostería América y pude conocer lugares icónicos como el Parque Nacional Tierra del Fuego, sus lagos, castoreras y, por supuesto, el hito que marca el fin de la Ruta Nacional 3. También visité la Cárcel del Fin del Mundo, hice una excursión al Faro Les Éclaireurs y la Isla Bridges, y me maravillé con los perros de trineo en Siberianos de Fuego. Es importante recordar que en invierno los días son muy cortos y, si alquilás auto, debe contar con todas las medidas de seguridad necesarias.
Otoño en Ushuaia: El encanto del color
Mi segunda visita, obligada por las recomendaciones de todos, fue en otoño. Fui preparado, sabiendo que las temperaturas ya estaban por debajo de los 0 grados. La ventaja es que los días duran más, y si vas en verano, la luz puede durar hasta las 23 hs. Esta vez, opté por quedarme en un Airbnb para vivir una experiencia más cercana a la de un ciudadano local.
Y la experiencia fue completamente distinta. Apenas llegamos, una tormenta de nieve tiñó todo de blanco y transformó el paisaje en una postal de ensueño. Nos aventuramos a hacer trekking a la Laguna Esmeralda y la Laguna Turquesa, aunque las condiciones nos hicieron desistir de ir al Glaciar Vicinguerra. Volvimos al Parque Nacional y visitamos la última casilla postal del mundo en Bahía Ensenada, exploramos el Valle de Andorra y la Ruta Complementaria J que te lleva a Puerto Almanza.
En ese viaje, conocimos a una pareja de franceses que hacía dedo, lo que nos regaló una experiencia inolvidable. El intercambio de culturas y la amistad inesperada que se crea en el camino es, sin dudas, la parte más linda de viajar, tambien recompensandonos con una visita a ellos en su pais Francia.
Datos útiles y recomendaciones
Si vas a Ushuaia, no dejes de visitar el pub Dublín, que tiene un ambiente único y precios accesibles. Para comer, el Bodegón Fueguino es imperdible, y vale la pena la espera. Si sos amante de la cerveza artesanal, la Cape Horn es un viaje de ida.
Espero que esta breve descripción te inspire para tu próximo viaje al fin del mundo. Las fotografías que verás en esta sección son un reflejo de lo que viví en esta aventura.





















Espero que hayas disfrutado de este recorrido. Si necesitas ayuda para tu próximo viaje o querés saber más de mis fotografías, contactame.
Muchas gracias por tu mensaje, me contactare luego con vos!
